¿QUÉ ES UN EDUCADOR SOCIAL?

Fundamentalmente el educador se desenvuelve en un espacio educativo, tanto con los menores, como con los padres. Ámbitos de la enseñanza-aprendizaje que transciende los límites del “colegio” (Centro educativo), por ello la educación familiar viene a complementar los procesos educativos, que nacen en la familia (primer ámbito socializador y educador), para continuarse con el centro educativo (segundo ámbito de socialización) y vuelve a la familia para completarse el círculo de efectiva atención socio-educativa.

La familia como primer ámbito socializador, tiene una repercusión muy significativa en el desarrollo social y educativo de los menores, por su parte la institución escolar tiene un papel formativo-educativo fundamental, demostrado desde hace varios siglos. No obstante es ahora cuando se está demostrando e impulsando el buen entendimiento y el trabajo conjunto colegio-familia, ya que tanto en un ambiente como en otro, los menores se desarrollan de forma complementaria. Como bien es sabido, de nada sirve ciertas medidas o actuaciones desde el centro educativo, si desde la familia no se corrobora y afianza estas medidas, y viceversa.

Por ello, desde el Programa de Tratamiento Familiar, se le vino a dar importancia a la figura del Educador Familiar, para realizar ciertas funciones de ayuda y de complementariedad entre los tres ámbitos fundamentales que afectan a los menores; familia, escuela y sociedad.

En su trabajo directo con las familias, el educador evaluará tanto habilidades parentales, capacidades educativas familiares y los modelos educativos utilizados. Orientará a la familia en las relaciones de convivencia y en su capacidad de socialización, ofreciendo pautas educativas o modelando las que ya existen. Acompañar en gestiones para el acceso a recursos y prestaciones. Y comprobar directamente el cuidado que reciben los menores, así como recopilar información sobre la dinámica familiar.

Con los menores, directamente, intervendrá con ellos en su espacio (escuela y barrio) para ayudarle en posibles dificultades de integración. Promoverá, orientará y movilizará sobre recursos educativos, así como de ocio y tiempo libre.

Y de forma general programará actividades socio-educativas específicas:

–          Organización y economía familiar (horario, higiene, ahorro, etc.)

–          Educación para la salud y la actividad física.

–          Integración de los menores en el medio escolar (tratar conductas educativas problemáticas, informar y mediar sobre aspectos específicos de los menores y sus familias).

–          Habilidades socio-laborales (orientación educativa y laboral).

Por último, a nivel institucional, establecerá coordinación con las instituciones socio-educativas que tienen incidencia sobre las familias (educación formal y no formal).

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